
tengo una casita con la ventanita azul
preparada para vivir entre límites,
y lo pienso ,
me dentengo,
suspiro,
(si, a veces hasta por ti.)
y entre tanto ir y venir
una nueva intención
a mi cabeza llega.
no es oro lo que brilla
pues la casita tiene las ventanitas azules
ni tampoco las caricias se maquillan
por que dentro todo se transforma
no se aprende, sólo se siente,
son eternas entre todas las maravillas,
las caricias que alli se dan.
y el estrepitoso ruido del viento,
azota las ventanitas azules,
mientras dentro en la más absoluta quietud,
los brazos dan forma a la noche
incluso a veces sin tí.
si tú me quieres ya no me verás
pero te dejo que abraces dentro la almohada
como si fuera yo....
dudo,
me refuerzo,
pensando que soy princesa
de la nostalgia
con un castillo de ventanitas azules
y una almohada babeada.