este es un texto que un amigo ha escrito a partir de una foto que me hizo Belén, y no quiere decir que yo le inspire eso (espero que no jajajaja), pero siempre hace ilusión, y mucha que escriban algo teniéndote en la cabeza de alguna forma, gracias rbass
He leído muchos rostros, demasiados como para poder dignificarlos. El mayor reconocimiento es que el cráneo aloje una bala. He probado todo, y desde luego me quedo con la piel de la zona de los carrillos, tan rolliza. El maquillaje lo arregla todo, todos los excesos de una vida por muchos que sean, pueden ser corregidos.
El problema está en los accidentes y en las víctimas de violencia doméstica. Ahí es donde verdaderamente se complica mi trabajo, que por otra parte me encanta.
Había muerto a causa de ser atropellada en una vía pública. Su rostro era algo fuera de lo normal. La luna delantera del automóvil se había astillado en multitud de pedazos y la mayoría habían ido a parar a su cara. La frente y los mofletes eran como dianas de tiro con arco, infinidad de marcas, cortes y piel sesgada y correspondientes cristales diminutos clavados. El párpado izquierdo desgarrado por debajo de la ceja, dejando ver el globo ocular al descubierto, cuero cabelludo arrancado como briznas de un cortacésped, como si la velocidad y la caída contra el suelo hubieran cortado de cuajo partes de su frente hacia atrás.
De los labios supuraba aunque ya reseco y más oscuro, un hilo de sangre y por su barbilla se observaban láminas finísimas de esmalte de los dientes, consecuencia segura del impacto el golpeo de las dos mandíbulas, el chasquido y rotura de alguna parte dental y la pérdida de parte de la lengua como mordisco reflejo del colapso cerebral del atropello.
El mentón (primer receptor del golpe) había perdido todo pigmento de la piel y se veía el hueso, el comienzo blanquecino rodeado de una rozadura muy llamativa que simulaba casi un Donut perfecto. La nariz aparecía casi en buenas condiciones un simple retoque de las costras del asfalto con base de maquillaje. Coser los surcos de los cristales y darles la crema reconstituyente iba a ser lo más complicado.
Impermeabilizó bien el cadáver y le vistió por la parte de abajo, la zona superior lo haría al terminar su trabajo para la ceremonia del domingo. La metió al frigorífico y se quito el delantal de trabajo. “hay que ver lo guapa que era la chiquilla”, tiró la foto al escritorio donde residían otros muchos papeles y apagó la luz.

RboSS — 02-03-2006 23:16:54
Rubn — 03-03-2006 19:16:30
Me gusta! — 05-03-2006 20:00:23